‘5 veranos en moto’ o el culto a la aventura de lo incierto ‘5 veranos en moto’ o el culto a la aventura de lo incierto
FacebookTwitterWhatsAppEmailMasFacebookTwitterWhatsAppEmailMas Los lectores de Ricardo Fité hemos desarrollado, involuntariamente, una especie de impulso sádico que nos conduce, página tras página, a desear que la... ‘5 veranos en moto’ o el culto a la aventura de lo incierto

Ricardo Fité, autor del libro "5 verano en moto"

Los lectores de Ricardo Fité hemos desarrollado, involuntariamente, una especie de impulso sádico que nos conduce, página tras página, a desear que la moto se le rompa una y mil veces: nadie cuenta mejor que él las diversas formas en que una motocicleta puede decir “basta”. Y nadie mejor que él encuentra siempre la peor forma de repararla.

Por circunstancias coyunturales, escribo esta reseña un día 1 de julio, a las 8 de la mañana, desde un hostal de la Costa del Sol, lugar plagado de ingleses, finlandeses y otros chicos del montón que pasan sus estíos inmóviles sobre la arena de la playa, de día; repantigados en futones de diseño, a la noche, bebiendo sex on the beach como si no hubiera mañana. Todos iguales. Los veranos de Fité no se parecen en nada a los de estos chicos rosáceos con bronceado color cangrejo y peinado MYHYV. Ricardo, que es un adolescente de 20 + 20 años, travieso, ingenuo, inteligente y soñador, se sube a su moto y se pira a empaparse de ese mundo distinto. Viaja con petates donde siempre deja sitio para guardar experiencias y una libreta en la que los niños le hacen dibujos.

Este profesor al que tantas veces le ha cambiado la vida sigue subiéndose cada verano a la moto. Desde que en 2011 se adentró en el Mongol Rally, ya nada volvió a ser igual. Ahora, en 2019, editado impecablemente por Diëresis, regresa a la escena editorial después del aplaudido No le digas a la mama que me he ido a Mongolia en moto. Y lo hace con un volumen aún mejor: “5 veranos en moto”, una obra que recopila sendas aventuras por Turquía, Rusia, Irán, carretera del Pamir y Siberia, con el inconfundible sello propio de su autor.

5 veranos en moto, el libro de Ricardo Fité, editado por Diëresis.

“5 veranos en moto” nos devuelve al mejor Ricardo Fité, un motoviajero en busca siempre de aventuras, hambriento de ese otro planeta donde en julio el mercurio también sube de 40 pero nadie toma el sol por gusto, donde la gente tiene poco o nada, lleno de historias interconectadas de soledad, vasos de vodka, decadencias del pasado y, sobre todo, personajes entrañables -¿acaso el propio autor no lo es?-.

Ricardo, cinturón negro en judo, es un tipo sensible, de corazón blando, que disfruta encontrando a tipos duros por el camino. Tiene imán para toparse con vikingos, a los que se une siempre con la intención de observar y dejar que las cosas ocurran por sí mismas, sin prejuicios.

Este libro rinde culto a la incertidumbre. Ricardo, que es capaz de crear retratos emocionantes y empáticos a partir de personajes transgresores y en ocasiones mafiosos, no puede ocultar su fondo cuando se emociona regalando juguetes a niños kazajos; sus viajes rebosan humanidad. Pero no nos pongamos moñas. Éramos lectores sádicos, recuérdese.

Volvamos a los clonkkkk, jriiiink, cruuuunch y demás onomatopeyas del drama. En verdad estamos siempre deseando que algo casque en la Honda CB750 del 93 que acompaña a Fité en sus correrías por Europa y Asia. Cada vez que la máquina se avería, algo interesante ocurre. A partir de ahí, Ricardo es un maestro dejándose llevar y, más aún, narrando los episodios que acontecen, casi siempre con final feliz.

En ocasiones, uno se imagina al escritor abriendo cajones imaginarios de su escritorio de trabajo, seleccionando figurantes de novela y colocándolos habilidosamente en cada capítulo; ahí reside la virtud del narrador, en su capacidad para convertir a personas reales en personajes de su libro. En esto, Fité es un genio.

“5 veranos en moto” es una oda al romanticismo viajero, un ejercicio de catarsis, un relato entretenido que deseas que no termine nunca. También es una frase: el corazón te lleva mucho más lejos que el presupuesto.

Quique Arenas.-

Quique Arenas

Director de Motoviajeros, durante más de 20 años, en sus viajes por España, Europa y Sudamérica acumula miles de kilómetros e infinidad de vivencias en moto. Primer socio de honor de la Asociación Española de Mototurismo (AEMOTUR), embajador de Ruralka on Road y autor del libro 'Amazigh, en moto hasta el desierto' (Ed. Celya, 2016) // Ver libro

No hay comentarios hasta el momento.

Ser primero en dejar comentarios a continuación.

Deja un comentario

CLOSE
CLOSE