Crom Ride Girona 2020, la ruta fantástica Crom Ride Girona 2020, la ruta fantástica
Participamos de la mejor manera en la ruta organizada Crom Ride Girona 2020. En su cuarta edición, fue de nuevo una enorme oportunidad de... Crom Ride Girona 2020, la ruta fantástica

Pere Casas con la Honda Africa Twin y las maletas Shad Terra. Fotografías: Guillem Hernandez –Sessantuno.com-, Pere Nubiola, P.C.

Participamos de la mejor manera en la ruta organizada Crom Ride Girona 2020. En su cuarta edición, fue de nuevo una enorme oportunidad de disfrutar de la moto en un viaje por las mejores carreteras de la provincia catalana.

Son las 5 de la madrugada, ducha, camiseta técnica, culot de ciclista, pantalones de cordura, botas de moto… Despego los párpados a base de un buen café, y llego al pabellón de Fontajau con la sonrisa de un niño malote: voy a ser el “abridor” de la Ruta Crom Ride Girona 2020 y me esperan cinco centenares de kilómetros en las mejores curvas del mundo: no las que estás pensando, mente sucia, sino en las estupendas carreteras de Girona, de la Costa Brava a los Pirineus, de la Garrotxa al Montseny de la Selva…

¿Vienes a dar la vuelta a Girona en la Crom?

En el amplio Village de la Crom, la tarde antes, he recogido el dorsal, la documentación, una camiseta “cromride” muy guapis entre otras cosas del “güelcome pac”, y también comprobado presión y estado de los neumáticos gracias a Metzeler.

Los aceites y embreados de cadena ha sido cosa de Motorex. Los frenos, nada más y nada menos que de Galfer… Lo mejor de the best…

Lubricando cadena en el stand de Motorex. Fotografías: Guillem Hernandez –Sessantuno.com-, Pere Nubiola, P.C.

También he podido tomar un curso (yo que llevo más de un millón de kilómetros probando motos para SoloMoto, Motociclismo y KTM Austria), donde he aprendido cómo ser un mejor conductor gracias a la “Formación 3.0” de parte de SCT –la DGT catalana- /Anesdor.

Por si fuera poco, me he quitado el mono del desconfinamiento viendo en directo, ahora sí, tras tanto tiempo de amor virtual, las útimas novedades expuestas en los stands de Honda, MotoGuzzi, Benelli, Macbor, Shad… Todo desconfinado pero, por supuesto, con distancia social y la obligada mascarilla de la “vuelta a la nueva normalidad”… (vale, pero… ¿cómo se puede volver a algo… ”nuevo”?)

Pero esto fue ayer. Ahora me encuentro entre amigos, y desayuno entre un “xuxo de Girona” (una pasta típica rellena de crema “que te quita los sentidos”) y otro café…

Me dan salida, primera y… ¡libre!!!! Conozco ya bien la salida de la capital de los cinco ríos, o sea, del Ter, el Onyar, el Fluvià el Galligants, i el Güell, y voy a por otro plato típico gironès: tras un ratito de llaneo para desentumecer los músculos, me espera el tramo de rallies de Els Àngels. Aún recuerdo el Rally Comarques Gironines del 91: llovía tanto que el asfalto hervía bajo mi XR600 y mi moto sonaba como un enjambre de ranas… Recuerdo bien el trazado, paella arriba, una serie de rápidas semifondo, y luego curvas de menos-más-menos hasta el santuario. A partir de ahí… ¡sorpresa!, han asfaltado el rizado anterior de la bajada hasta Madremanya y ahora el descenso es más cómodo…

Beget. Fotografías: Guillem Hernandez –Sessantuno.com-, Pere Nubiola, P.C.

Primeros controles horarios: Pals, Beget…

Tras el mítico Els Àngels, otro tramo de rallies; La Ganga, dejamos Les Gavarres y nos dirigimos a l’Empordanet: Palafrugell –por un inevitable tramo de autovía- y de allí, Costa Brava pura: surfeamos sobre las calas de Calella i Llafranc, subimos al Far de Sant Sebastià, bajamos a Tamariu… y de ahí hasta Begur por la cornisa de Aiguablava…

Precioso. Pals, un pueblo medieval bien conservado, es precioso. Primer sello cumplido. Una botellita de “aigüa de Vilajuïga” de parte de la organización, bien bebida. Pero ya es hora de atravesar el Baix Empordà, muy bonito, pero normalmente tedioso.

Por suerte, tanto Joan “Crom” (que ha pensado la ruta y se conoce Girona de cabo a rabo), como un servidor –suelo hacer bici de carretera en esta zona- buscamos evitar el tedio, y tomamos hacia Besalú pasando por pueblitos podrían existir incógnitos solo gracias al Maps… Pasando Oix, otro tramo más motero que una Bultaco: hasta Beget nos atornillamos a la carretera, en pleno disfrute, para el segundo control. Vale la pena, antes o después de sellar, darse una vuelta por uno de los “poblets” más bonitos de la tierra. Y también, disfrutar de una “poma de Girona”, las mejores manzanas del mundo-mundial, frescas como una rosa, gentileza de la Crom i el Patronat…

“Poma de Girona”, ¡a la rica manzana!. Fotografías: Guillem Hernandez –Sessantuno.com-, Pere Nubiola, P.C.

El Far…

¿Cómo haremos para llegar bien desde Camprodón y Ripoll hasta les Guilleries? La Crom tiene la solución, saltamos Olot gracias al atajo de la Pinya (nunca bien ponderado, nos evita entrar en la capital de la Garrotxa), para llevarnos por la Vall d’en Bas hasta el port de Condreu… Una maravilla para los que tenemos el puño derecho inquieto…

De ahí, ida y vuelta al Santuari del Far, con vistas enormes a Susqueda y a las Guilleries desde donde, descender por las curvas de trazado infinito de Cantonigrós, hasta Manlleu i la comarca de Osona…

Hay pocos lugares mejores que las curvas hacia l’Esquirol donde disfrutar de lo que llamamos “passion for the line”: no importa buscar ir deprisa, el verdadero placer de montar en moto es trazar los curvones de una tacada, sin retoques, entrando tarde, buscar el ápice, sin brusquear el paso por curva ni padentro ni pafuera, -y menos rompiendo el equilibrio de la moto acelerando y cortando-, para salir abriendo suaaaavemente y encontrar que a la salida de la curva tenemos la moto exactamente (al milímetro, ya sabes) donde la querías para tomar el viraje que viene…

Y aquí me retracto, una vez más, de una de mis frases más escuchadas en los últimos años: “no, si ya no monto mucho en moto, lo que me apasiona ahora, tras una vida probando todas, es hacer bici”… ¡Mentira! ¡Mentira! ¡y… mentira!… Bastan unas curvas bien tomadas para enamorarme de nuevo, perdidamente como sólo ocurre en los amores nuevos, de una buena moto. Y, aquí, otra frase para la historia motera: “nada hay más divertido con la ropa puesta”…

Crom Ride Girona 2020. Fotografías: Guillem Hernandez –Sessantuno.com-, Pere Nubiola, P.C.

Hora Tercia, hora Quarta, hora Quinta

Un inopinado corte de carretera nos recién asfaltó la ida hasta Sant Bartomeu del Grau, así debimos improvisar un posible camino alternativo para el sábado de la Crom Ride. No impide que retomemos pronto, tras rodear Vic dirección el Montseny, y en el torturado tramo de Sant Julià de Vilatorta, la pasión por el “santo gas”: tras pasar una de las capitales del motor de “las catalunyas”, en una subida Tourist Trophy hasta Viladrau, nos toca parada y fonda en Coll de Ravell.

Los que reservaron antes tienen mesa. Los demás… un magnífico bocadillo-barbacoa en la explanada que nos han preparado express: ¡hasta con wc’s portátiles! Hay que pensar en todo, ¿verdad?… En todo caso, los afortunados en usar casco Shoei, y muchos otros, pudieron recibir in situ asistencia oficial de su marca en cuanto a la limpieza completa de las pantallas de casco…

Por suerte, como veis en las fotos, mi Africa Twin lleva montadas las nuevas maletas SHAD TERRA, fabricadas en aleación de aluminio endurecible, un tipo de aluminio que permite un grosor más reducido de lo habitual, consiguiendo la máxima resistencia con un peso mínimo. ¡Más capacidad de equipaje imposible! De manera que dispongo de todo lo necesario para ir y volver al fin del mundo.

Crom Ride Girona 2020. Fotografías: Guillem Hernandez –Sessantuno.com-, Pere Nubiola, P.C.

Tras el “comercio y el bebercio”, cruzamos hasta Sant Hilari para rebajar por la retorcida carretera de Joanet, de ahí enroscando hasta Buixalleu donde, a pesar de que la gravilla apaga más el ánimo que el ritmo real, buscamos el siguiente control en el otra villa amurallada de los tiempos del Medioevo, Hostalric: sellamos de nuevo nuestro carnet de ruta en inmejorable compañía, y ya sólo nos falta otro control para cubrir “la Crom, la ruta que se disfruta… no que se sufre como un reto”: lo cierto es que demasiados kilómetros, hasta mil, son un simple empacho: en la justa medida está el goce, lo demás, rodar “hasta la extremaunción” ya pasa a ser padecimiento, un silicio…

Llegada, butifarra i mongetes, y un regalo finisher estupendo

De Hostalric hasta Girona nos merecemos, tras los meandros de la carretera de Massanes, el tramo de rallies de Brunyola. A partir de ahí, todo recto siguiendo el rio Güell hasta aparcar de nuevo en Fontajau, contentos y felices y comiendo perdices: nos espera como fin de fiesta gastronómica un buen tiento a una “butifarrada amb seques” de P de Pà en buen ambiente, y un premio como “finisher” que se podría haber anunciado como incentivo de esta edición de lo guapo que es: una mochila sponsorizada por XL Moto y la Crom Ride Girona que esta vez no voy a dejar que me quite el vuelo en círculos de mi cuñado…

Crom Ride Girona 2020. Fotografías: Guillem Hernandez –Sessantuno.com-, Pere Nubiola, P.C.

Consolidada

En su ya cuarta edición, y ya con casi 500 inscritos, la Crom Ride Girona se ha establecido sin ninguna duda como una de las rutas organizadas favoritas de los “moteros más ruteros”.
Las temperaturas contenidas, sólo por encima de los 30º C a primera hora de la tarda, nos permitieron disfrutar tanto de la jornada previa en el Village dispuesto en el “Pavelló Fontajau” como la propia ruta en carretera.

Lo cierto es que “doce de cada diez” de los más de quinientos participantes que tomaron la salida el pasado sábado 4 de julio en la Crom Ride Girona 2020 disfrutaron un año más, de una la ruta que mantuvo su filosofía, pues no se convirtió en un aburrido y simple reto de resistencia pura. Al contrario, tras recorrer localizaciones emblemáticas de la provincia, se evitaron fastidiosos tramos de enlace a favor de buenos trechos virados.

Libertad de ruta

A diferencia de otros eventos similares, la Girona Crom Ride da autonomía a los inscritos facilitando una “ruta sugerida” por la organización. No obstante, cada participante puede escoger sus propias alternativas.

Crom Ride Girona 2020. Fotografías: Guillem Hernandez –Sessantuno.com-, Pere Nubiola, P.C.

Así mismo, esta ruta propuesta se entrega tanto en formato .gpx -para navegador o GPS- como en la opción tradicional en papel, en “libro de ruta” para caja “road-book”.

De esta manera, eligiendo siempre a voluntad sus propios caminos, los participantes pueden unir a ritmo igualmente libre unos controles de paso a cumplir a medias moderadas, o velocidades a voluntad, y que permitieron a todos restaurar fuerzas de motu proprio y nunca mejor empleada la expresión.

Además, estos “puntos de sellado” fueron establecidos un año más en colaboración con el Patronat de Turisme de Costa Brava- Pirineus, de manera que se timbraban en localizaciones emblemáticas y atractivas como Pals, Beget, El Far, Coll de Ravell, Hostalric y, de nuevo, el Pavelló Fontajau de la capital.

La “Crom Ride 2020” fue un éxito, un año más, sobre todo por la elección de su trazado. Recorrió tramos representativos de las carreteras gerundenses, y los participantes que fueron sellando sus carnets de ruta se llevaron a sus casas, tras una jornada motociclista de categoría, un triple premio.

Crom Ride Girona 2020. Fotografías: Guillem Hernandez –Sessantuno.com-, Pere Nubiola, P.C.

Por un lado, recorrer en moto localizaciones señeras de la zona: desde la Costa Brava a Pirineus, de la Garrotxa a la Selva… siguiendo una ruta de sensacional belleza. Por otro, un trazado de una calidad motociclista de primera, escogido por una organización que funcionó como un reloj.

Por último, el premio a los valientes que no cedieron al calor extremo, y que lograron acabar: además de la camiseta 2020 Crom Ride Girona, y otros detalles añadidos a la inscripción, la mochila citada… que se podía unir a los sorteos de productos Shad, Galfer, las promociones de XL Moto… Conclusión unánime ¡todos a punto para la Crom Ride 2021! Y además, el año que viene ya podremos abrazarnos!

Texto: Pere Casas
Fotografías: Guillem Hernandez –Sessantuno.com-, Pere Nubiola, P.C.

Compartir

Quique Arenas

Director de Motoviajeros, durante más de 25 años, en sus viajes por España, Europa y Sudamérica acumula miles de kilómetros e infinidad de vivencias en moto. Primer socio de honor de la Asociación Española de Mototurismo (AEMOTUR), embajador de Ruralka on Road y autor del libro 'Amazigh, en moto hasta el desierto' (Ed. Celya, 2016) // Ver libro

No hay comentarios hasta el momento.

Ser primero en dejar comentarios a continuación.

Deja un comentario

CLOSE
CLOSE