Ruta con Sonia Barbosa por los Pueblos Ejemplares Ruta con Sonia Barbosa por los Pueblos Ejemplares
FacebookTwitterWhatsAppEmailMasFacebookTwitterWhatsAppEmailMas Tomando como punto de partida la pintoresca villa marinera de Puerto de Vega (Navia) comenzaremos esta mágica ruta por los Pueblos Ejemplares del... Ruta con Sonia Barbosa por los Pueblos Ejemplares

Sonia-Barbosa-Pueblos-Ejemplares-Noroccidente-Asturias (5)

Tomando como punto de partida la pintoresca villa marinera de Puerto de Vega (Navia) comenzaremos esta mágica ruta por los Pueblos Ejemplares del noroccidente asturiano, convirtiendo nuestros kilómetros en un divertido y didáctico juego en el que iremos en busca de la ubicación de las placas que les otorgan tan merecida distinción. Nos rodearemos de casas de piedra y tejados de pizarra, de verdes praderías en las que el ganado campa a sus anchas sin apenas enturbiar su silencio a nuestro paso. Subiremos puertos desde los cuales nuestra vista apenas pueda alcanzar el lejano horizonte en el cual se dibuja el perfil de las montañas. Surcaremos serpenteantes trazados de impresionante asfalto y será imposible no hacer varios altos en el camino para disfrutar de la inimitable belleza de una zona que pide a gritos que la escuchemos. Así que, sin más demora, subámonos a nuestras monturas, metamos la primera y… ¡arranquemos!

Por los Pueblos Ejemplares del Noroccidente Asturiano: ruta en moto con Sonia Barbosa

Nuestro primer objetivo, en la citada villa y bastante fácil de localizar, se encuentra en la Avenida Juan Pérez Villamil, nacido allí en 1754 y redactor del célebre Bando de Móstoles, que dio inicio a la Guerra de Independencia de 1808. Delante de la fachada de la Biblioteca ´Jovellanos´ colocaremos nuestras motos para inmortalizar nuestra primera placa en la cual reza la inscripción: ”S.A.R el Príncipe de Asturias visitó Puerto de Vega con motivo de la entrega del premio al Pueblo Ejemplar de Asturias mil novecientos noventa y cinco. 28-10.95”. No podemos irnos sin visitar su puerto y es que, descender hasta él, es impregnarnos de olor a mar. Con bastante facilidad lograremos capturar el momento en el que algún barco pesquero haga su entrada rodeado de hambrientas y bulliciosas gaviotas. Y la cercanía del edificio de la lonja nos recordará que fue un importante puerto comercial y ballenero. Cambiar de perspectiva no nos resultará nada difícil si subimos hasta el mirador del Baluarte (en el cual descansan cañones del S.XVIII) y, si ascendemos aún más, hasta la Ermita de la Atalaya, nuestro escenario se ampliará abarcando irregulares acantilados. Estamos ante una de las puertas de entrada al territorio del Parque Histórico del Navia. Abrámosla y sigamos descubriendo sus innumerables tesoros.

Avanzamos por la N-634 y, aproximadamente a unos 13 kilómetros, después de un desvío opcional, llegaremos hasta el Cabo de San Agustín, en Ortiguera (Coaña), en el cual su fotogénico Faro, de unos 20 metros de altura, nos recibirá acompañado de una estupenda panorámica del mar Cantábrico que, en ocasiones golpea y, en otras, acaricia, la costa asturiana.

Unos 30 kilómetros nos separan de la Plaza del Cruzadero (Castropol), en donde se encuentra nuestra siguiente placa. Una empinada calle nos llevará hasta ella y, a medida que ascendemos, dejaremos a nuestra derecha unas impresionantes vistas de la Ría del Eo y es que Castropol duerme aletargado sobre una de sus orillas testigo mudo del paso del tiempo que, en este pueblo, parece haberse detenido. Elegido Pueblo Ejemplar en 1997 y declarado Bien de Interés Cultural en 2004, en este hermoso lugar destaca un mural de cerámica realizado por Javier Cancio y sería de agradecer un pequeño paseo por su casco histórico, de gran interés, en el cual se pueden contemplar ejemplos de arquitectura indiana. En sus calles se respira tranquilidad y paz. En fin, toda una invitación a quienes quieran huir del mundanal ruido.

Talla en San Tirso de Abres.

Continuamos ahora por la N-640 la cual, durante gran parte del trayecto, unos 22 kilómetros, hacia San Tirso de Abres (San Tiso d´Abres) irá perfilando un peculiar trazado que vendrá determinado por los propios meandros del rio Eo.

Rodaremos apenas unos 9 kilómetros por territorio lucense para, tras ellos, volver a entrar de nuevo en territorio asturiano. Será en Vegadeo donde un cartel nos dará la “Bienvenida a la Mancomunidad Oscos-Eo” y, será precisamente, al salir de esta población, donde un pequeño mirador natural nos sirva para deleitarnos con la belleza de un paisaje modelado por el agua.

La comunidad vecinal de San Tirso recibió en el año 2011 el premio al Pueblo Ejemplar y, los entonces Príncipes, descubrieron una placa colocada sobre un castaño fósil tallada por un artesano santirseño. Las tallas muestran las actividades, oficios artesanales y elementos característicos del concejo y podremos admirarlas delante del Ayuntamiento, en la Avenida de Galicia. La proximidad de un área recreativa nos ayudará para recuperar fuerzas y continuar con nuestra divertida búsqueda.

En busca del sostenimiento del medio rural: Santa Eulalia de Oscos.

Serán 14 los kilómetros de buen firme, durante los cuales nos colmaremos de curvas y atractivos bosques, los que servirán de antesala a Taramundi en donde, de nuevo, nos encontraremos con una amplia oferta turística por la cual, fácilmente, nos dejaremos seducir. Nuestro encuentro con la AS-11no nos dejará indiferentes y es que, será ahí cuando iniciemos nuestra subida a todo un ´coloso´ en el mundo de las dos ruedas. Hablamos del Alto de la Garganta y desde su cima podremos contemplar una ventana al paradisíaco occidente asturiano. El descenso hacia Santa Eulalia de Oscos (Santalla) durante unos 13 kilómetros recorriendo la AS-27 no tiene desperdicio alguno. De nuevo, las panorámicas paisajísticas de las que podremos disfrutar dejarán boquiabiertos a cualquiera. En la Plaza de Sargadelos, nuestra cuarta placa de Pueblo Ejemplar nos espera. Habiendo recibido esta honorífica distinción la comarca de los Oscos (integrada por Santa Eulalia, Villanueva y San Martín de Oscos) en el año 2016, ha pasado a formar parte de la Reserva de la Biosfera del Río Eo, Oscos y Terras de Burón. En Santalla no hay cabida para el aburrimiento y las ofertas turísticas son realmente variadas: Conjunto Etnográfico de Mazonovo (un mazo del S.XVII que hoy día sigue en funcionamiento), telares artesanos, la Casa Natal del Marqués de Sargadelos o artesanos de navajas, podrían completar nuestra visita.

Estamos en una zona en la que cobran gran importancia los trabajos artesanales y precisamente en el IX Encuentro de ferreiros realizaron una ´vaca motera´ junto a la cual haremos nuestra foto de rigor y que hallaremos en la Plaza de Ayuntamiento.

Continuamos nuestra ruta y, a unos 10 kilómetros nos espera Villanueva de Oscos (Vilanova). El envidiable asfalto de la AS-33 nos sorprende con algunas zonas sombrías en las cuales las hayas se visten de intenso musgo para colorear un auténtico escenario de cuento de hadas. Como curiosidad, poco antes de llegar, encontraremos el Ecomuseo del Pan, en Santa Eufemia, cuyo conjunto ofrece un importante atractivo visual y, por supuesto, didáctico. Será delante de la fachada del Monasterio de Santa María, declarado Bien de Interés Cultural en 1991, donde podremos encontrar nuestro siguiente objetivo. Erigido en el S.XII (año 1182) el edificio primitivo alojó primero a los monjes de la Orden Benedictina y, posteriormente, a los Cistercienses.

Hasta la Plaza de las Infantas, ya en San Martín de Oscos (Samartín), nos separan 8 kilómetros. En un lateral de la misma y muy accesible, próxima a la AS-13, encontraremos el monumento con la Placa de Pueblo Ejemplar. No pasa desapercibida la monumentalidad de su iglesia parroquial, así como el hórreo de San Martín que se encuentra muy próximo a ella y que constituye una construcción complementaria perteneciente a la llamada Casa Curón. Su aspecto característico se compone de cubierta a base de pizarra sobre la cual se superponen los manojos de paja de centeno entretejidos, con el fin de evitar que el agua de lluvia penetre en el hórreo.

Ayuntamiento de Grandas de Salime.

Con seis de las ocho placas en nuestras cámaras, nos disponemos ahora a rodar hasta Grandas de Salime, por la AS-13 primero hasta Pesoz y, a partir de aquí por la AS-12 disfrutando de un sinuoso trazado que, sin duda, se convertirá en la delicia de cualquier motero.

No tendremos pérdida alguna puesto que será la propia carretera la que nos lleve a encontrarnos con el Ayuntamiento, en la Plaza de la Constitución, en cuya fachada se encuentra nuestro objetivo y en la que puede leerse:” S.A.R el Príncipe de Asturias visitó Grandas de Salime con motivo de la entrega del premio al Pueblo Ejemplar de Asturias mil novecientos noventa y tres”. Hablar de Grandas es hablar de su Museo Etnográfico y de José María Naveiras Escanlar (Pepe el ferreiro) que fue quien decidió hacer de aquella colección etnográfica algo público para que pudiésemos disfrutar de aquello que, durante años, llevaba recopilando. Y es que para disfrutarlo realmente, deberíamos olvidarnos del reloj puesto que en él, el tiempo se ha detenido.
El trayecto hacia Boal (Bual) discurre, en algunos tramos, surcando el rio Navia y, desde alguno de los miradores naturales del valle, como el de San Esteban de los Buitres (Illano), podremos asomarnos a contemplar sus aguas que dormitan a los pies de laderas arboladas. Un ´sube y baja´ a modo de montaña rusa que convertirá nuestros kilómetros en un vaivén de diversión. Dejaremos atrás lugares como el Alto del Folgueiróu o el Embalse de Doiras para que, una vez en el pueblo, en la Avenida de Asturias, junto al parque de los Emigrantes, podamos fotografiar nuestra última placa de Pueblo Ejemplar que, curiosamente, fue la primera para Felipe VI en el año 2014.

Esta es una ruta que conjuga un gran número de factores que buscamos los moteros a la hora de salir a explorar nuevos territorios: carreteras solitarias, paisajes de infarto, asfalto en buen estado…

Seguramente despertaremos la atención de más de un lugareño a nuestro paso y, casi con seguridad, alguno se dará la vuelta o alzará su mano para saludarnos porque así es la entrañable gente del occidente asturiano, un territorio ávido de ser saboreado. Disfrutaremos más del camino que del propio destino y rescataremos del olvido parajes de los que, sin apenas esfuerzo, nos enamoraremos con el corazón abierto. Así que, no perdamos algo tan valioso como es nuestro tiempo, y dispongámonos a descubrir estos rincones del paraíso asturiano de una de las mejores maneras posibles: en moto.

Texto y fotos: Sonia Barbosa.-

Descargar track Credencial Motero Ejemplar Parque Histórico del Navia

Quique Arenas

Director de Motoviajeros, durante más de 20 años, en sus viajes por España, Europa y Sudamérica acumula miles de kilómetros e infinidad de vivencias en moto. Primer socio de honor de la Asociación Española de Mototurismo (AEMOTUR), embajador de Ruralka on Road y autor del libro 'Amazigh, en moto hasta el desierto' (Ed. Celya, 2016) // Ver libro

  • JOSE LUIS Lopez

    6 julio, 2019 #1 Author

    Si la salida de la ruta la añades los ancares de Lugo hasta Sarria, o hasta Lugo capital, ya entonces lo bordas…

    Responder

    • carmen peña

      7 julio, 2019 #2 Author

      como siempre Sonia una buenisima cronica y me alegro q tanbien fuera aqui en la revista de Motoviajetos del amigo Quique Arenas ¡¡¡ biquiños a los dos ¡¡

      Responder

Deja un comentario

CLOSE
CLOSE