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Lés-a-Lés: recorriendo Portugal Lés-a-Lés: recorriendo Portugal
Eran las 9:00 del 30 de septiembre cuando me puse dirección Portugal con mi 1250 Adventure, había quedado para comer en Badajoz con varios... Lés-a-Lés: recorriendo Portugal

Eran las 9:00 del 30 de septiembre cuando me puse dirección Portugal con mi 1250 Adventure, había quedado para comer en Badajoz con varios amigos del motoclub La Leyenda Continúa, entre ellos Mariano Parellada y Luis Carlos Espinel, organizadores de la concentración con el mismo nombre que se organiza el fin de semana después de Reyes en Cantalejo, Segovia. Allí comiendo con ellos, me fueron explicando los entresijos del evento que íbamos a asistir llamado Lés-a-Lés ya que para mí era al primero que asistía, pero estos amigos llevan muchos años participando, ya que es uno de los Rallys Mototurísticos con más solera de Europa.

Desde 1999 y en alguna edición han llegado a las 2.800 motos recorriendo Portugal… buscando el significado de “Les a Les” del portugués es ambiguo puede ser de “mar a mar” o “del ancho al alto”. Ya todos juntos nos dirigimos rumbo al Algarve para tomar la salida del evento.

Fue una semana antes, en una video reunión con Moisés y Eduardo responsables de Dunlop en España, comentándoles que teníamos que aplazar el Rally Camino del Cid por cómo estaba los rebrotes del Covid en nuestro país, cuando me invitaron a asistir al Lés-a-Lés, que era la mismas fecha y tenían un grupo para evento, ya que son también patrocinadores y les quedaba una plaza libre; así que les dije me dejaran pensarlo dos días… ¡¡y al final pude unirme al grupo Dunlop Lés-a-Lés!!

Es un evento que tenía muchas ganas de asistir, ya que es un poco el evento madre de los Rallys Mototurísticos, pero siempre se celebra en junio, y ese mes estamos en Travelbike con el Tour Nordkapp, al que voy de guía, por lo que iba con mucha ilusión a participar en este evento.

Al llegar a Lagos, ciudad balneario del Algarve, cerca de Portimao y del Cabo san Vicente, nos alojamos en unos apartamentos con una piscina espectacular y donde para estas fechas se estaban bañando muchos nórdicos. A los españoles nos parecía que ya estaba fresca el agua… allí por la noche nos conocimos todo el grupo, en la mayoría españoles pero también algún portugués y un holandés. Todos juntos fuimos dando un paseo hasta el centro de Lagos, donde pudimos disfrutar de las gastronomía portuguesa y charlar sobre todas inquietudes del evento, que se componía de 3 etapas + 1 previa el día de las verificaciones, alrededor de Lagos. Volvimos al hotel dando otro agradable paseo con una temperatura muy buena y en el hotel nos despedimos. Quedamos a las 10:00 del día siguiente para ir hasta el parque cerrado. Al día siguiente a esta hora, el personal de Dunlop va asignando motos al grupo de diferentes marcas y conceptos y nos comunican que durante el Rally vamos a probar los diferentes nuevos modelos de ruedas Dunlop. Arrancamos las motos y nos desplazamos hasta el parque cerrado, donde no esperan en el stand de Dunlop para montar las nuevas ruedas; nos disponemos a pasar verificaciones, nos entregan el welcome pack con el dorsal, camiseta, los tres roadbook, uno por cada etapa -podemos observar que es muy detallado y tiene información turística de lugares que tengan interés; todo hecho y pintado a mano-.

El personal de Dunlop nos indica que tenemos que volver al hotel para un briefing donde nos van a explicar los detalles de los neumáticos que vamos a probar estos días: Mutant, Meridian y Mission. Nunca antes habría aprendido tanto de neumáticos, compuestos, flancos…

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Después de almorzar volvimos al parque cerrado a recoger las motos con los neumáticos nuevos y nos pusimos a realizar la ruta de la previa: 60km en los que pudimos ver acantilados, playas, bosques y bellos pueblos del Algarve. Una vez en el hotel, nos pusimos a preparar las motos para el evento y adaptar nuestros porta-roadbook, pegar las páginas para hacer el rollo, soporte de móviles, cargadores, etc.… En ese momento, uno de los participantes nos avisa que para la primera ruta la tormenta “Alex” nos va pasar y que nos preparemos para lluvia y viento, así que dejamos a mano los trajes de lluvia por lo que pudiera ocurrir…

Al día siguiente quedamos al alba para desayunar en el hotel ya vestidos y preparados para la primer etapa. Arrancamos las motos y nos desplazamos hasta la salida. Ya había viento pero todavía no llovía. En la prueba, al ser tantos participantes, van saliendo motos cada dos minutos, así que cada día te puede tocar salir desde las 6:30 hasta las 10:00 de la mañana. Nosotros íbamos con una pegatinas de la organización que ponía free pass, que es como del parque de atracciones, para no esperar colas, así que íbamos libre de horarios.

Al salir nos dan una bolsita de avituallamiento con un bocadillo, agua y un fruta, que esto sería una tónica en todas las paradas -o oasis como lo llamaban-.

Este evento hay que hacerlo de dos en dos por seguridad, ya que al ir por pistas y zonas despobladas, si a uno de los dos le pasa algo el otro compañero puede llamar a la asistencia.

Al salir de Lagos eran todo nervios, ir pasando el roadbook con los kilómetros y las viñetas, neumáticos nuevos y motos últimos modelos… Y a los 5 minutos empieza a llover con viento. La primera parada que era el circuito de Portimao; todo el mundo aprovechó para ponerse los impermeables y seguir la ruta. Empezamos una pista por un bosque y allí nos sorprendió el agarre de los nuevos neumáticos Mutant, que supuestamente es un compuesto deportivo “croosover”, un concepto que nos sorprendió que tuviera homologación M+S, así que seguimos por el Algarve la ruta entre carreteras buenas, rotas, pueblos empedrados y pistas forestales, donde me sorprendió en nivel de los participantes con todo tipo de motos, scooter, sidecares, custom, deportivas, clásicas… que realizaban la ruta sin apenas percances y lo fluido que iba la serpiente de motos que estaba recorriendo el sur de Portugal, con mucha animación por parte de los paisanos de los pueblos saludando hasta llegar al final de la etapa en Évora, ya sin lluvia, donde había montado un espectacular parque cerrado al lado de la antigua universidad. Allí me encontré a unos amigos vascos y pudimos comentar la ruta con una cerveza, después pudimos dar un paseo por esta bella ciudad hasta su famoso templo de Diana y cenar el  famoso bacalao dourado . Nos informamos de que al día siguiente mejoraba el tiempo e íbamos a cruzar Serra da Estrela, la parte del sistema central que está en Portugal y que tiene cumbres de hasta 2.000m y una estación de esquí.

Cerca de 1.500 motos participaron en el Lès-a-Lès

Como el anterior día nos levantamos al alba, desayunamos en el hotel y nos dispusimos a ir hasta la salida de la etapa. Allí nos informaron de que había un cambio en el pueblo del primer oasis y que estuviéramos atentos a este cambio, nos pusimos en ruta en agradable y fresco día,  por campos de olivos y viñedos rojizos hasta que llegamos al primer oasis, que con el cambio que nos dijeron mucha gente no estaba enterada y hubo un poco de caos con tantas motos. Seguimos ruta y poco a poco nos íbamos metiendo por carreteras de sierras, bosques… hasta que llegamos al Tajo, donde hicimos una parada para disfrutar de la belleza de este gran río ibérico, que por esta zona es de gran belleza y forma parte del Parque Internacional del Tajo-Tejo.

Seguimos ruta. No había muchos pueblos pero teníamos ganas de tomar un buen café portugués y lo logramos a las 11:45 en un pequeño bar/restaurante; después al ponernos los equipos empezamos a oler lo que llaman en Portugal a “churrasquería” y se nos empieza a abrir a apetito y nuestros amigos portugueses del grupo nos dicen que vayamos para dentro del restaurante, que íbamos a disfrutar de carnes portuguesas. Nos hicieron de anfitriones, pidieron varios platos para degustar los cortes de carnes, entre ellos la picaña -que es más brasileña que portuguesa-, que estaba espectacular; así descansamos de los bocadillos de queso de los oasis. Al levantamos de la mesa nos costaba más ponernos los equipos, pero todos con cara de felicidad arrancamos las motos y seguimos ruta por carreteras de curvas espectaculares hasta llegar al bello pueblo de Unhais da Sierra, donde nos esperaba un oasis antes de cruzar la Serra da Estrela. Una vez hidratados y habiendo tomado una pieza de fruta nos disponemos a subir un puerto de montaña bien asfaltado, disfrutando hoy del agarre de los Meridian montados en una BMW XR900. De repente se acaba la carretera y vemos que el puerto lo tenemos que cruzar por una pista de unos 4 km que discurre por la cornisa de la montaña sin ningún tipo de guardarraíl. Van pasando todas las motos, unos con más pudor que otros… cuando llegamos al final de la pista se notaba la cara felicidad de la gente por el reto que habían logrado y por la belleza del paisaje del valle glaciar del río Zezere, que seguimos recorriendo hasta llegar al final de la etapa en la bella ciudad de Guarda, donde pude tener una amable conversación con Tomanel, el alma mater del evento y quien diseña la ruta. Para él, según me explica, la siguiente y última etapa es la más bella, así que nos vamos para el hotel pensando qué nos tendría preparadom ya que el día de hoy había sido increíble…

Como los anteriores días nos encontramos todo el grupo en el desayuno. Nos organizamos los cambios de motos que vamos a hacer y nos ponemos rumbo a la salida, donde empezamos la ruta por bonitas dehesas hasta el primer oasis en Castelo Rodrigo, un bello pueblo amurallado con un imponente castillo, donde nos dieron un bizcocho, pieza de fruta y agua. Lo tomamos tranquilos admirando las bonitas vistas, seguimos ruta y vemos que cada vez vamos más al noroeste y… ¡bingo! Nos encontramos con el río Douro/Duero en su parte navegable de los arribes. Aquí empezaron las carreteras más bellas del recorrido, entrado y saliendo de miradores del río como si fueran carreteras de fiordos en Noruega, además de alguna pista fácil que podían hacer todas las motos sin problemas y donde tuvimos un oasis para disfrutar de estas vistas con un bocadillo de un embutido de la zona.

Llegada a Chaves

Del Duero nos fuimos separando hasta la frontera con Orense, donde pasamos a España para observar una cascada que hacia frontera de España y Portugal bastante curiosa. De allí seguimos hasta Chaves, lugar de la meta. Tuvimos mucha emoción al llegar. El parque cerrado era un espectáculo de gente y hasta fuegos artificiales; mucha gente no podía contener la emoción de las aventuras y el compañerismo vivido en estos días.

Me ha parecido un evento donde se prioriza la ruta antes que comidas y otros detalles; el pueblo entero de Portugal vive con orgullo este rally, es uno de sus eventos del año, como en España pueda ser la Vuelta Ciclista. Nos sorprendió que los informativos abrían con noticias del Lés-a-Lés antes que con otro temas de actualidad, como el Covid o Trump, así que me quedo con las vivencias y la gente que he podido conocer.

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Quique Arenas

Director de Motoviajeros, durante más de 25 años, en sus viajes por España, Europa y Sudamérica acumula miles de kilómetros e infinidad de vivencias en moto. Primer socio de honor de la Asociación Española de Mototurismo (AEMOTUR), embajador de Ruralka on Road y The Silent Route. Autor del libro 'Amazigh, en moto hasta el desierto' (Ed. Celya, 2016) // Ver libro

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