El Maestrazgo, viaje a la legendaria comarca turolense El Maestrazgo, viaje a la legendaria comarca turolense
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¿Que si Teruel existe? Desde luego que sí, y además es una de las zonas con más encanto de la geografía española para realizar viajes en moto. Sus carreteras, zigzagueantes y ajadas, se adentran por una comarca legendaria donde la naturaleza y la cultura se funden en silencio.

La tierra se retuerce abigarrada, albergando entre cada recoveco un pueblo aún más pequeño y mágico que el anterior. Así es el Maestrazgo, la comarca que se adentra en el sureste de la provincia aragonesa de Teruel e invade parte septentrional de Castellón. Su origen histórico se remonta siglos atrás, y aún hoy permanecen valerosos algunos de los vestigios del pasado.

Los contrastes que aquí dibuja el Sistema Ibérico determinan una orografía única, lo que permite practicar deportes como la escalada, la espeleología o el senderismo. Aquello que tan de moda se ha puesto, llamado “turismo rural”, parece tener aquí su razón de ser, pues la lejanía y la quietud, sólo quebrantada por el viento y el repicar de nuestros propios dientes cuando el frío arrecia, son las señas de identidad de los municipios que componen esta singular comarca.

El parque cultural del Maestrazgo aglutina 42 localidades, exponentes todas ellas de un patrimonio excepcional. Aquí abordaremos la parte turolense. No hay que olvidar que toda la provincia cuenta con una población que no supera los 150.000 habitantes, por lo que no resulta complicado hacerse una idea de lo remota y despoblada que se encuentran las numerosas poblaciones que salpican este sorprendente pulmón de la geografía peninsular.

La mejor forma de adentrarnos en el Maestrazgo es partiendo de Teruel, ciudad a la que dedicaremos, en su momento, un apartado propio por merecimiento indiscutible. Tomaremos la A-226 y, armados de paciencia, llegaremos a Cantavieja. Todo se hace lento y plomizo en estas carreteras, así pues, el estrés está prohibido. Cogemos un desvío hacia Ejulve por la A-1702 (sin olvidar Pitarque). Es un trayecto lunar. Entramos fugazmente a la N-211 (por ella llegaríamos a Alcañiz) y no abandonamos nuestro círculo imaginario para sumergirnos nuevamente en el interior de la comarca, pasando por Molinos (con sus Grutas de Cristal), Castellote, Bordón, Mirambel y nuevamente Cantavieja.

Conviene ir sin prisas, perdón por la insistencia. Primero, porque son estériles en sí mismas; segundo, es imposible dar gas en estas carreteras culebreras que se pierden en la sorprendente altitud de esta provincia (de hecho, el municipio situado a mayor altitud de toda España es Valdelinares, y no ningún otro de Pirineos, la Alpujarra o Picos de Europa, como muchos pensábamos antes de explorar estas apartadas tierras).

Si todavía nos quedan ganas de engullir más kilómetros, muy recomendable es la incursión rumbo sur en dirección a Alcalá de la Selva y Mora de Rubielos y Rubielos de Mora, en los que el orden de los factores SÍ altera el producto…

Si decidís acometer esta ruta en invierno, mucho ojo con las previsiones meteorológicas. En El Maestrazgo hace frío. Muuuucho frío.

 

Quique Arenas

Director de Motoviajeros, durante más de 20 años, en sus viajes por España, Europa y Sudamérica acumula miles de kilómetros e infinidad de vivencias en moto. Primer socio de honor de la Asociación Española de Mototurismo (AEMOTUR), embajador de Ruralka on Road y autor del libro 'Amazigh, en moto hasta el desierto' (Ed. Celya, 2016) // Ver libro

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